Cuando un homelab crece más allá de dos o tres servicios, la pregunta deja de ser "¿funciona?" y pasa a ser "¿por qué ha dejado de funcionar, y desde cuándo?". Este stack junta tres piezas independientes — métricas, logs y comprobación de disponibilidad — en un único panel, sin montar una plataforma de observabilidad de nivel empresa que nadie en un homelab necesita de verdad.