Jugando en Bazzite, el contador de FPS nativo de Steam da lo mínimo indispensable — un número en una esquina, sin contexto real de qué está pasando cuando el rendimiento se resiente. MangoHUD llevaba tiempo instalado casi de fábrica en distros gaming como Bazzite, pero nunca me había parado a exprimir de verdad su configuración hasta ahora.
Por qué es el estándar de facto
Muestra FPS, uso de CPU y GPU por núcleo, temperaturas, frametime (más útil que el FPS puro para detectar microtirones), y uso de RAM/VRAM, todo configurable en un fichero de texto sencillo. Se integra directamente con Steam, Lutris y Heroic, activándose por juego o de forma global sin fricción.
El FPS te dice si el juego va fluido. El frametime te dice por qué a veces no lo notas fluido aunque el número de FPS parezca alto — y ese es el dato que de verdad importa para diagnosticar tirones.
El día a día
Configurar perfiles distintos por juego (mostrar más o menos información según lo exigente que sea el título) es sencillo una vez entiendes la sintaxis del fichero de configuración, y GOverlay ofrece una interfaz gráfica para quien prefiera no tocar texto plano directamente. Para diagnosticar si un cuello de botella es de CPU o GPU en un juego concreto, tener ambos porcentajes de uso a la vista en tiempo real ahorra mucho tiempo de suposiciones.
Dónde cojea
La curva de aprendizaje de la sintaxis de configuración por texto plano es real si nunca has tocado ficheros de configuración de este tipo, aunque GOverlay palía bastante ese problema. Y el overlay en sí, aunque configurable, nunca va a tener el pulido visual de soluciones comerciales tipo el overlay de Nvidia o AMD en Windows.



