Más de una década después de que la primera Steam Machine pasara sin pena ni gloria por el mercado, Valve vuelve a intentarlo — esta vez con hardware diseñado íntegramente por la propia compañía, no con la colección de equipos de terceros que fue el primer experimento. Tras varios retrasos por la crisis global de memoria RAM, ya se ha lanzado oficialmente el 30 de junio de 2026.
Qué es exactamente: un PC con forma de consola
Steam Machine es un PC compacto de sobremesa pensado para el salón, corriendo SteamOS (la misma base Linux que ya usa la Steam Deck), con toda la libertad de un ordenador abierto por debajo — puedes instalar otros sistemas operativos, navegar por la web, usar apps de terceros. No es un ecosistema cerrado como una PlayStation o Xbox, aunque el objetivo declarado sea competir directamente con ellas.
Ficha técnica: eficiencia antes que fuerza bruta
Monta una CPU AMD Zen 4 semipersonalizada de 6 núcleos y 12 hilos, hasta 4,8 GHz, con un TDP de apenas 30W — muy por debajo de lo que gasta un PC gaming de sobremesa convencional. La GPU es una RDNA 3 personalizada con 28 unidades de cómputo y 8 GB de memoria GDDR6, apoyada en FSR 4 de AMD para mantener tasas de fotogramas estables. Valve apunta explícitamente a 1080p/1440p como objetivo de rendimiento, no a 4K máximo.
El precio que ha sorprendido a todo el mundo
Aquí está el punto que más debate ha generado: el modelo base de 512 GB arranca en 1.049 dólares / 1.039 euros, con el de 2 TB llegando a 1.349-1.359 euros, y las versiones con Steam Controller incluido subiendo aún más. Las estimaciones previas del mercado apuntaban a un rango de 900-1.100€ — el precio final se sitúa en la parte alta de esa horquilla, y muchos usuarios lo consideran caro para lo que esperaban de una «consola».
Valve se ha adelantado a las críticas explicando el motivo: la escasez global de componentes impulsada por la demanda de la industria de IA ha encarecido memoria y almacenamiento en todo el sector, no solo para ellos. La compañía también ha insistido en que Steam Machine no es una consola en el sentido tradicional de «vender hardware con pérdidas para ganar con el software» — es un PC vendido a precio real de mercado.
El sistema de reservas: un sorteo, no una carrera
Otro detalle poco habitual: en vez de vender por orden de llegada (que favorece a bots y revendedores), Valve cerró las inscripciones en una fecha concreta y sorteó el orden de la lista de reservas. Para participar hacía falta una cuenta de Steam en buen estado con al menos una compra antes del 27 de abril de 2026, con límite de una inscripción por hogar — un intento deliberado de reducir el incentivo al scalping que ya afectó al lanzamiento del Steam Controller.
Cómo se sitúa frente a la competencia
Valve ha sido explícito: la comparación que quieren es con mini-PCs de gama alta y consolas de generación actual como PS5, no con hardware todavía sin lanzar. Con todo lo que ya cubrimos en este sitio sobre Proton (el 90% del catálogo de Windows en Steam ya funciona en Linux según datos de enero de 2026), Steam Machine llega en el momento más maduro posible para el gaming en Linux — la compatibilidad ya no es la barrera que era hace unos años.
Para quién tiene sentido, y para quién no
Si ya tienes un PC gaming decente, Steam Machine no te aporta mucho más allá de la comodidad de forma de consola en el salón — el rendimiento a 1080p/1440p con eficiencia energética es su punto fuerte, no la potencia bruta. Para quien no tiene PC gaming y quiere la experiencia de biblioteca abierta de Steam sin las limitaciones de un ecosistema cerrado, es una propuesta genuinamente distinta a PS5/Xbox, aunque a un precio que no compite directamente en coste con esas consolas.




