Según fuentes de la cadena de suministro citadas primero por ChannelGate y recogidas después por varios medios especializados, AMD habría avisado a sus socios de una subida de precio de entorno al 10% a partir del cuarto trimestre de 2026, que afectaría a sus aceleradoras de IA para centro de datos, a las gráficas Radeon de consumo y a los chipsets de placa base (en concreto los dies Promontory 21 de AM5). Los procesadores Ryzen de escritorio quedarían fuera por ahora, aunque varias fuentes dan por hecho que acabarán siguiendo el mismo camino.
El origen señalado es la subida de entre el 3% y el 10% que TSMC aplica desde enero de 2026 a los procesos por debajo de 5nm, motivada por el gasto en ampliar capacidad de fabricación. AMD no ha confirmado ni desmentido la cifra en público: todo el relato se apoya en fuentes de distribución, no en un comunicado oficial.
Importante: esto es, de momento, un ajuste de precio de fábrica a sus socios y fabricantes de placas, no una subida de precio de venta al público garantizada — el margen que absorban fabricantes y tiendas puede amortiguarlo, igual que ha pasado otras veces.
Para quien lleva meses posponiendo una compra de GPU o de placa AM5 pensando en que el mercado se enfriaría, la noticia apunta justo en la dirección contraria: con la escasez de memoria ya empujando los precios de las RTX 50 muy por encima de su MSRP, un recargo adicional del lado de AMD deja pocas señales de que 2026 vaya a cerrar con precios más razonables.
Fuentes: thinkcomputers.org · xenospectrum.com · compsmag.com



