Según Reuters, ByteDance, Alibaba y Tencent han hecho pedidos conjuntos de más de 3 millones de GPU Nvidia RTX PRO 5500 por un valor superior a 35.000 millones de dólares, a un precio medio de unos 11.400 dólares por tarjeta. El problema: Nvidia solo prevé poder fabricar 3 millones de unidades de este modelo en todo 2027, para todo el mundo.
Por qué esta GPU y por qué ahora
La RTX PRO 5500 es, bajo las restricciones de exportación actuales de EE. UU., una de las GPU más potentes que Nvidia puede vender legalmente a compradores chinos. Las tres compañías la quieren sobre todo para inferencia — servir modelos ya entrenados, no entrenarlos desde cero —, una carga de trabajo que exige menos cómputo que el entrenamiento y para la que esta tarjeta de estación de trabajo resulta un sustituto viable de los aceleradores de centro de datos que Washington sí tiene vetados.
Los pedidos totales de clientes chinos superan ya los 6 millones de unidades, el doble de lo que Nvidia puede producir en todo el año. Según Reuters, la compañía ha avisado a sus socios de que solo podrán recibir entre un 5 % y un 10 % de lo pedido.
Qué implica para quien monta IA en su homelab
No vas a comprar una RTX PRO 5500 para tu homelab — es una tarjeta de estación de trabajo orientada a empresas —, pero la escasez sí te afecta de forma indirecta. Nvidia reparte capacidad de fabricación entre toda su gama, y un desequilibrio de esta magnitud en la gama profesional presiona también la disponibilidad y el precio de las GPU de consumo que sí usas para IA local, en un momento en el que la RTX 5090 ya cotiza un 160 % por encima de su precio de lanzamiento oficial.
Si tenías pensado ampliar tu capacidad de IA local con una GPU nueva a corto plazo, no esperes que la presión de precios afloje pronto: la demanda de gama alta no da señales de enfriarse, venga de donde venga.
Fuentes: finance.yahoo.com · finance.biggo.com · time.news



