Sora, la aplicación de generación de vídeo con IA de OpenAI que meses
atrás dominaba titulares y había firmado un acuerdo con Disney de
cientos de millones de dólares, ya no existe. OpenAI anunció su cierre
el 24 de marzo de 2026, descontinuó la web y la app el 26 de abril, y
la API definitiva se apaga el 24 de septiembre de 2026.

El motivo real: números que no cuadraban

Según reportó el Wall Street Journal, Sora costaba a OpenAI en torno a 1 millón de dólares al día en operación, mientras que las compras dentro de la app generaron apenas 2,1 millones de dólares en toda la vida del producto — una diferencia entre gasto y beneficio que hacía el proyecto insostenible por mucho hype que generara en redes sociales.

No es que la calidad visual fallara —el modelo seguía generando
resultados hiperrealistas hasta el final—, es que ninguna cantidad de
asombro en X compensaba ese agujero económico.

ChatGPT Image 16 jul 2026, 09_00_24

La caída de usuarios fue tan rápida como la subida

Las descargas alcanzaron un pico de 3,3 millones en noviembre de 2025,
tras un lanzamiento por invitación en septiembre que generó más de un
millón de usuarios activos diarios en poco más de un mes. Para febrero
de 2026, las descargas habían caído a 1,1 millones, y los usuarios
activos diarios bajaron de casi un millón a menos de 500.000. Los
creadores profesionales que necesitaban resultados fiables para
trabajo de cliente cancelaron en oleadas el plan Pro de 200$/mes en
cuanto pasó la novedad inicial.

El acuerdo con Disney, cancelado de golpe

Uno de los daños colaterales más llamativos: Disney había firmado un
acuerdo histórico con OpenAI para licenciar más de 200 personajes
dentro de Sora y ChatGPT. Ese acuerdo queda anulado con el cierre — un
recordatorio de lo rápido que puede desmoronarse una alianza estratégica
cuando la economía subyacente del producto no funciona.

No es solo dinero: problemas legales y técnicos de fondo

El cierre no responde a un único factor. Varias demandas de sindicatos
de actores y estudios de cine, tanto en EE.UU. como en Europa, elevaron
el coste de licenciar contenido de entrenamiento por encima de cualquier
proyección razonable de ingresos. A nivel técnico, Sora nunca terminó
de corregir errores de física y coherencia de extremidades en tomas de
más de 30 segundos — para producción cinematográfica seria, una IA que
"alucina" el movimiento de una mano no ahorra tiempo, lo genera en
postproducción manual.

Hacia dónde va OpenAI en su lugar

El equipo de investigación de Sora no desaparece del todo: OpenAI
afirma que se reorienta hacia "investigación de simulación del mundo
real" para avanzar en robótica, mientras la compañía redobla su apuesta
por productos con demanda empresarial más clara —ChatGPT centrado en
trabajo de oficina, Codex para programación— de cara a una posible
salida a bolsa.

Qué hacer si tenías contenido en Sora

Si generaste vídeos con Sora, la exportación está disponible en
sora.chatgpt.com/sunset — cualquier contenido que quede en los
servidores de OpenAI se eliminará de forma permanente una vez pase el
plazo final de exportación. No conviene dejarlo para después: OpenAI
ha avisado que la eliminación es irreversible.

Quién se beneficia del hueco que deja

Runway y Luma AI son las principales beneficiadas del vacío que deja
Sora — con un enfoque más estable y menos espectacular, pero más
orientado a flujos de trabajo profesionales reales que a generar clips
virales. En 2026, la carrera de vídeo con IA ya no se mide por el clip
más impresionante en redes, se mide por quién ofrece la herramienta
más útil de verdad.