Llevo meses usando Claude Code como mi agente de desarrollo principal, tanto en local como por SSH contra el VPS donde vive El Rack, y hay un cambio de fondo en las últimas semanas que altera de verdad cómo trabajo con él: los subagentes ahora corren en segundo plano por defecto. Antes, cuando Code delegaba una tarea a un subagente, la conversación se quedaba parada esperando el resultado. Desde el 1 de julio, sigue trabajando en otras cosas mientras el subagente hace lo suyo y te avisa cuando termina. Para alguien que lanza sesiones largas con --dangerously-skip-permissions y vuelve horas después a revisar el informe final, es la diferencia entre una herramienta que espera y una que de verdad trabaja sola.
Lo que cambia en el día a día
Mi flujo con El Rack y Predify siempre ha sido el mismo: apruebo el plan inicial y dejo que Code avance sin pedirme confirmación en cada paso, parando solo si hay un error real. Con los subagentes en segundo plano, esa autonomía se multiplica: ahora puedo pedirle que audite el sitio, genere reviews nuevas y revise el CLAUDE.md a la vez, con cada tarea corriendo como un subagente independiente en vez de encolarse una detrás de otra. El límite de 20 subagentes concurrentes y el tope de 3 niveles de anidamiento (antes solo 1) están puestos ahí por algo: es fácil que una tarea grande se ramifique más de lo que esperas si no le pones coto.
Sonnet 5 y Opus 5: el contexto de 1M ya no es la excepción
Otro cambio que se nota en sesiones largas tipo las del rediseño editorial de El Rack: Sonnet 5 lleva desde finales de junio como modelo por defecto con ventana de contexto nativa de 1M tokens, y Opus 5 lo sustituyó como Opus por defecto el 24 de julio, también con 1M. En sesiones donde antes tocaba vigilar el /context y hacer /compact a mitad de tarea para no perder el hilo, ahora aguanto sesiones bastante más largas sin tocar nada. No es magia: sigue habiendo compactación automática y hay que vigilar el coste en tareas muy largas, pero el techo se ha movido de forma notable.
Ya no es la IA que espera tus instrucciones, es la que trabaja mientras haces otra cosa y te informa cuando ha terminado.
El aislamiento de seguridad ha mejorado, y no es un detalle menor
Como sysadmin, esto es lo que más me interesa de la ficha técnica: en agosto se corrigió un fallo donde las sesiones aisladas en worktrees, y sus subagentes, podían ejecutar comandos git destructivos contra el checkout principal. Cuando lanzas subagentes con permisos amplios sobre un servidor de producción, ese tipo de aislamiento roto es justo el escenario que quieres evitar. Que Anthropic lo haya cerrado tan rápido después de detectarlo es una buena señal, pero también un recordatorio de que "autónomo" y "sin supervisión" no son sinónimos: sigo revisando los informes finales de cada sesión, no solo confiando en que todo salió bien porque no hubo errores visibles.
Dónde sigo poniendo límites
Con tanta autonomía, la tentación es lanzar tareas cada vez más ambiciosas y desentenderse. Yo sigo sin usarlo así en nada que toque los 150+ servidores de clientes: ahí las sesiones son interactivas, con confirmación explícita en cada paso sensible. Donde sí le doy rienda suelta es en mi propia infraestructura — El Rack, Predify, NEXUS — porque el coste de un error ahí es bajo y recuperable. Esa distinción, más que cualquier configuración, es la que de verdad marca cuánta autonomía le doy a una sesión.



