Con Google One subiendo de precio cada dos por tres y las fotos del gato acumulándose en el móvil, llevaba meses queriendo probar una alternativa autoalojada de verdad, no solo "una carpeta compartida con fotos sueltas". Immich apareció recomendado en casi todos los foros de homelab que sigo, así que le monté un stack aparte en el VPS para ver si aguantaba el uso real.

Cómo se monta

Docker Compose con cuatro servicios (server, machine-learning, Postgres, Redis) y un .env con las rutas de almacenamiento. Si ya has montado algo con Podman Quadlet como el resto de mis servicios, aquí no hay sorpresas — es Compose estándar, documentación clara, y en menos de media hora tenía el backend arriba y el cliente móvil sincronizando la librería completa del teléfono.

Lo que de verdad convence de Immich no es que imite a Google Photos — es que en el uso diario, se te olvida que no lo es.

El día a día

El cliente móvil hace backup en segundo plano igual que Google Fotos: abres la app, hay una foto nueva, sube sola. El reconocimiento facial agrupa caras automáticamente (funciona sorprendentemente bien incluso con un gato de por medio, que Immich clasifica aparte sin que se lo pidas). La búsqueda semántica —escribir "foto en la playa" y que aparezcan fotos de playa sin que estén etiquetadas como tal— corre en el propio servidor via el contenedor de machine-learning, sin mandar nada a terceros.

El timeline, los álbumes compartidos, la vista de "recuerdos" tipo "hace un año" — todo lo que esperas de un gestor de fotos moderno está aquí, sin cuota mensual y con tus fotos viviendo físicamente en tu propio disco.

Dónde cojea

El contenedor de machine-learning es hambriento de RAM la primera vez que indexa una librería grande — si migras años de fotos de golpe, prepárate para que el servidor sude un rato mientras procesa caras y etiquetas de todo el catálogo. Y aunque el proyecto avanza rápido (demasiado rápido a veces: las actualizaciones de versión pueden requerir migraciones de base de datos que conviene leer antes de aplicar a ciegas), la app móvil todavía tiene algún hueco de pulido frente a la app de Google — nada que rompa el uso diario, pero se nota que es un proyecto más joven.