El VPS donde viven El Rack, Predify y el resto de servicios recibe tráfico de escaneo constante, como cualquier servidor con IP pública — hasta ahora sin nada más allá de las reglas básicas de firewall y la vigilancia de Wazuh en su propia máquina. CrowdSec llevaba tiempo apareciendo como la evolución moderna de fail2ban: mismo concepto de banear IPs problemáticas por patrón de log, pero con inteligencia colectiva compartida entre toda su comunidad de usuarios.
La idea central: defensa colaborativa
Fail2ban analiza tus propios logs y banea localmente, sin ningún conocimiento de lo que pasa en otros servidores. CrowdSec hace lo mismo, pero además reporta las IPs problemáticas detectadas a una red compartida — y a cambio, recibe una lista de bloqueo actualizada constantemente con IPs ya identificadas como maliciosas en miles de otros servidores. Si un ataque a WordPress se detecta en un nodo de la red, el resto de participantes queda alertado casi al instante.
Fail2ban te protege de lo que ya te ha pasado a ti. CrowdSec te protege también de lo que ya le ha pasado a otro miles de servidores en todo el mundo, minutos antes de que te toque a ti.
El día a día
La instalación fue directa, con el bouncer de firewall aplicando los bloqueos automáticamente sobre iptables/nftables. El bouncer específico para nginx añade una capa extra sobre el tráfico HTTP que fail2ban no cubre de forma nativa, y el hecho de que sea Docker-aware encaja bien con el resto de mi stack en contenedores.
Dónde cojea
Algunos usuarios reportan un consumo de CPU notable incluso con poca actividad de red, algo que conviene vigilar en un VPS con recursos compartidos entre varios servicios como el mío. Y frente a fail2ban, con 20 años de rodaje y una base de instalaciones enorme, CrowdSec es un proyecto más joven —aunque ya con equipo financiado y comunidad activa, no es un experimento de fin de semana.



