La Comisión Europea adoptó el 16 de julio de 2026 dos decisiones
vinculantes bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA) que obligan a
Google a abrir Android a asistentes de IA rivales y a compartir datos
de su buscador con la competencia — el golpe regulatorio más
significativo que ha recibido la compañía desde que la DMA entró en
vigor.

Los once puntos que cambian el juego en Android

A partir de la próxima versión mayor de Android, cualquier asistente de IA rival —ChatGPT, Claude, Gemini de otros fabricantes— podrá reclamar los mismos privilegios que hasta ahora solo tenía Gemini: activación por palabra clave a nivel de sistema operativo (no solo dentro de una app), acceso al botón de inicio o gesto de navegación, lectura de lo que hay en pantalla para responder con contexto, y ejecución de tareas dentro de otras apps (enviar un correo, compartir una foto), entre otros privilegios que hasta ahora eran exclusivos del asistente de Google.

Son 11 funciones definidas en total, y la mayoría deben abrirse a más
tardar con Android 18, con fecha límite absoluta del 1 de agosto de
2027.

La segunda medida: los datos de búsqueda como bien compartido

La otra decisión obliga a Google a compartir con motores de búsqueda
y chatbots rivales datos anonimizados de Google Search: consultas
introducidas por los usuarios, metadatos (idioma, tipo de dispositivo),
URLs consultadas, interacciones con los resultados, e incluso
información sobre el ranking de cada resultado en la página. La
Comisión justifica la medida señalando que Google controla más del
90% del mercado de buscadores en Europa — un nivel de dominio que,
según Bruselas, justifica el reparto forzoso. El plazo para empezar a
compartir estos datos es enero de 2027.

El timing no es casualidad

Google completó hace apenas unos meses la transición de Google
Assistant a Gemini como asistente por defecto en Android — justo antes
de que Bruselas abriera formalmente el expediente. Con Gemini ya
incrustado como pieza central del sistema, la obligación de abrir la
puerta a los datos que lo alimentan llega en el peor momento posible
para la estrategia de IA de la compañía.

Google responde con dureza, citando privacidad

Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Google y Alphabet, ha
respondido con un comunicado crítico, alegando que estas exigencias
ponen en riesgo la seguridad y privacidad de millones de usuarios
europeos al exponer búsquedas privadas a empresas que la Comisión no
ha identificado con precisión. La propia Comisión responde que el
método de anonimización se ha desarrollado en colaboración con
expertos de privacidad, en línea con directrices conjuntas entre la
DMA y el RGPD — aunque el debate sobre si esa anonimización es
suficiente sigue abierto.

El contraste con Apple: dos estrategias muy distintas

Aquí hay un dato revelador sobre cómo cada gigante ha gestionado su
relación con Bruselas: Apple negoció antes de lanzar Siri AI en la UE,
propuso un sistema de permisos vigilado, y Bruselas se lo rechazó — el
resultado es que Siri AI todavía no ha llegado al iPhone europeo.
Google, en cambio, lanzó Gemini sin pedir permiso previo y ha discutido
las condiciones después de los hechos consumados. De momento, a Google
le ha funcionado mejor esa estrategia que a Apple la suya.

Lo que esto significa para el usuario final

Si usas Android, en un plazo de uno a dos años deberías poder activar
Claude o ChatGPT con la misma comodidad con la que hoy activas Gemini
— por voz, desde cualquier pantalla, con acceso a contexto real de lo
que estás haciendo. Es un cambio real en cómo funcionará tu móvil, no
solo una disputa legal abstracta entre gigantes tecnológicos.