Nitrux 7.0 salió el 1 de octubre, más de cuatro meses después de la 6.1, y es el salto más radical de la distro hasta la fecha: abandona systemd por completo y pasa a OpenRC como sistema de init, mientras mantiene su base inmutable sobre Debian.

El cambio no se queda en el init. En vez de ensamblar el escritorio con un puñado de utilidades de terceros sueltas — el enfoque habitual en cualquier spin de Hyprland —, Nitrux ahora coordina Hyprland 0.55.4 a través de nwsm, su propio gestor del ciclo de vida de la sesión de usuario construido sobre OpenRC. El resto del paquete: kernel Linux 7.2.6 con los parches de rendimiento de CachyOS, KDE Frameworks 6.26, el tema de iconos Lüv 0.8.9 y MauiKit para las aplicaciones propias de la distro.

Lo interesante aquí no es "otra distro con Hyprland", sino la apuesta de prescindir de systemd en un sistema inmutable pensado para el escritorio, no solo para contenedores o servidores minimalistas.
Es una combinación poco habitual: la inmutabilidad suele venir de la mano de systemd (Fedora Silverblue, openSUSE Aeon), y OpenRC suele vivir en distros ligeras sin pretensiones de escritorio moderno (Alpine, Gentoo). Nitrux intenta las dos cosas a la vez.

Para quien ya usa Hyprland y quiere un sistema inmutable sin depender de systemd, es la opción más seria del momento. Para cualquiera con software o scripts que asuman unidades systemd — buena parte del ecosistema de escritorio moderno, desde gestores de energía hasta algunos clientes VPN —, conviene probarlo en una máquina virtual antes de confiar en él como sistema principal.

Fuentes: 9to5linux.com · linuxiac.com