La uso a diario en uno de los blades de nuestro Synergy 12000 en el
trabajo, corriendo KVM, y llevo con Rocky Linux el tiempo suficiente
como para tener una opinión formada más allá del marketing: es una
distro que no está para impresionar, está para no dar problemas — y en
producción real, eso vale más que cualquier feature llamativa
.

De dónde viene y por qué existe

Rocky Linux nació en 2021 como respuesta directa al cambio de modelo de
CentOS (cuando Red Hat decidió convertir CentOS en una rama de
desarrollo en vez de un clon estable de RHEL). La lidera Gregory
Kurtzer, el mismo fundador original de CentOS, y su objetivo es simple:
compatibilidad binaria completa con RHEL, gratis, para quien necesita
estabilidad de nivel empresarial sin pagar licencia de soporte comercial.

Esta review es específicamente de la versión 10 (nombre en clave
Red Quartz), la rama principal actual desde mayo de 2025, con soporte
general hasta 2030 y de seguridad hasta 2035.

Rocky Linux 10 sigue la misma filosofía de siempre — no dar sorpresas.

Lo que cambia de verdad en la versión 10

No es una actualización cosmética. El salto más importante es que ya
no soporta arquitecturas x86-64-v2
— ahora se requiere x86-64-v3 como
mínimo, tanto en AMD como en Intel, lo que deja fuera hardware algo más
viejo que en la serie 9 aún funcionaba. También desaparece todo el
soporte de 32 bits, así que cualquier dependencia legacy hay que
resolverla vía contenedor.

A nivel de gestión, se elimina el sistema de scripts de red antiguo
(ifcfg-rh) en favor de NetworkManager (nmcli, nmtui, nmstate) — un
cambio de hábito real si vienes de RHEL/CentOS clásico y llevas años
con la sintaxis vieja en la cabeza. El stack de software también se
pone al día: Python 3.12, PostgreSQL 16.8, MySQL 8.4, Nginx 1.26.

Estabilidad que se nota en el día a día

Lo que más valoro, más allá de las specs, es lo que no pasa: las
actualizaciones no rompen nada de un día para otro, y al ser compatible
a nivel binario con RHEL, cualquier documentación, script o
procedimiento pensado para RHEL funciona igual aquí sin traducir nada.
En un entorno donde no puedes permitirte reinstalar servidores cada dos
por tres, eso es la diferencia entre dormir tranquilo o no.

En la rama 10.1 se ha metido además soft reboot vía systemd y mejoras
en XFS (xfs_scrub sin desmontar, xfs_growfs mejorado) que se agradecen
de verdad en mantenimiento de servidores en producción.

Lo que hay que asumir antes de migrar

Si vienes de Rocky 9 (o de RHEL más antiguo), el salto a la 10 no es
gratis
: revisa primero que tu hardware soporte x86-64-v3, porque no
hay actualización directa entre versiones mayores — toca instalación
limpia sí o sí. Tampoco es una distro pensada para aprender Linux desde
cero: la documentación asume que ya sabes lo que haces, no es tan
amigable como una Ubuntu para quien empieza.