Desde Proxmox VE 9.1, el propio almacenamiento de plantillas sabe descargar una imagen OCI — las mismas que usan Docker Hub, GHCR o un registro privado —, desempaquetarla con skopeo por debajo y registrarla como plantilla de contenedor. El resultado es un LXC normal y corriente, gestionado igual que cualquier otro, con el aislamiento y el arranque ligero de siempre, pero cuyo proceso principal es justo el que define la imagen — sin que haga falta levantar una VM entera solo para tener un daemon Docker dentro. Para servicios de un solo contenedor, es la diferencia entre reservar una VM completa o un LXC de unos pocos cientos de MB.